10 abr. 2008

UN ASESINATO EN PLENO CENTRO


Richard Noble Ferras es el hombre que asesinó de una disparo al joven de 24 años, Martín Sebastián Arias, tras discutir por un lugar de estacionamiento en la principal calle centrica de Comodoro. Pasadas las 20 el asesinato de un joven más en la ciudad puso sobre la mesa un debate, que espero supere la instancia de la polémica.


El caso causó consternación; uno de los motivos fue porque la ambulancia del Hospital Regional llegó tarde. Las declaraciones de los funcionarios se dedicaron a lamentar; y se confió en que el sistema de emergencia que se implementaría en junio será una solución.


Mientras tanto vecinos de otros puntos de la ciudad también llamaron la atención porque las ambulancias nunca llegan a barrios tales como: Máximo Abásolo, San Cayetano, San Martín; y los de la zona norte como Km 8 y Palazzo. En la zona norte, donde se podría contar con el servicio de la ambulancia del Hospital Militar tampoco se presta el servicio.


El asesinato del joven motivó una amplía cobertura periodística, y vecinos por doquier opinando sobre el hecho y denunciando situaciones asociadas. La violencia horrorisa sobre todo cuando se instala en el centro, cuando está cerca. Pero nadie se escandalizó de la misma manera cuando hace algo más de una semana un joven, recibió un disparo por la espalda desde un auto en Km 5. Tampoco causó consternación el asesinato de un chico por día durante el fin de semana de Semana Santa. Ya nadie se escandaliza ante la desaparición de los jóvenes en la ciudad.


Las muertes no fueron en el centro, en el lugar de visibilidad; tampoco contaron con la cobertura inmediata de Canal 9 o Canal 3, que mostraron segundo a segundo lo que ocurría en la calle, mientras el cuerpo del joven yacía tirado en el suelo. "No soy médica pero creo que ya estaba muerto", dijo la Fiscal, Adriana Ibañez, segundos después de que el padre del joven lo subiera al auto para acercarlo al Hospital Regional, donde recibió la desafortunada confirmación. "Vengo desde la zona norte, llegué y todavía estaba tirado ahí", afirmó el padre. Los testigos indicaron que la ambulancia tardó 40minutos.


Algunos vecinalistas llevan las tristes estadísticas de jóvenes asesinados en los barrios: en el barrio Moure afirman que los últimos años ya murieron 17. Los vecinalistas son los que reciben las quejas diarias de los vecinos que hoy tienen como principales problemáticas las consecuencias de un sistema de salud deficiente y la falta de políticas de seguridad. Este mediodía se movilizaron y presentaron al viceintente, Bohe, un petitorio pidiendo políticas públicas para abordar estos temas. No creen en la "irracionalidad" cuando se ejerce la violencia, como si lo hacen algunos funcionarios. Atribuir a la sinrazón, a la irracionalidad a este tipo de hechos también paraliza la búsqueda de soluciones, y así ingresamos en un debate sin fin, casi filosófico en el que las acciones concretas se presentan ineficaces. "Esto no se arregla con más policías en las calles, con más cárceles, con más inversión", expresaron algunos esta mañana.


El tema de la inseguridad en Comodoro vuelve a tomar relevancia sólo 24 horas después de que en la Legislatura Provincial discutiera sobre las políticas de seguridad en la provincia, el mismo tema que no llegó a tener definiciones concretas porque el justicialismo y el Provech se levantaron dejando sin quórum la sesión, cuando se pidió la interpelación del ministro Máximo Pérez Catán.


VIDAS LIQUIDAS

Me pregunto por qué un hombre de 50 años, transita en pleno centro de la ciudad portando un cuchillo y un revolver calibre 22. Recuerdo el documental de Michael Mor, Farengheit 9/11, que aborda el tema de la violencia y el uso de armas en Estados Unidos, en un país violento si lo hay. Recuerdo que hace algunos años se difundía casi exageradamente la quema de armas que habían sido secuestradas durante operativos policiales; pero la decisión política murió con el fuego. Hoy cualquier persona tiene un arma en su casa, quien la compra indefectiblemente lo hace porque sabe que es capaz de usarla. Es alguien que cree que tiene el poder de decidir sobre la vida de otra persona; y no admito justificaciones al respecto. "Tienen miedo", me dijo hoy una colega que recorre la ciudad recién llegada de Buenos Aires. "La inseguridad ya es otra forma de control", agregó.

El miedo, reclama más policias, reclama "seguridad", pero no "justicia". Pide "mano dura" y "hace justicia por mano propia". El miedo -dice un escritor uruaguayo- es la materia prima de las prósperas industrias de la seguridad privada y del control social. "Florece el mercado de las policías privadas y las cárceles privadas, mientras todos, quien más, quien menos, nos vamos volviendo vigilantes del prójimo y prisioneros del miedo".


Una psicologa decía esta mañana que en una ciudad donde el consumo rige las vidas de la mayoría, donde la diferencia social y el acceso a bienes elementales de servicio es cada vez más dispar, también motivan reacciones violentas. El consumo nos define como ciudadanos, y esa es la mayor victoría del capitalismo. Consumir hasta cuando descansamos, "tener" para ser.

El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, pero también que, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo esten por el suelo. Instala su fiebre compradora; para muchos empieza y termina con las prograndas en los medios. Muchos se endeudan para tener cosas, y así con una lógica macabra hasta se endeudan para pagar deudas; y otros tantos hacen realidad su deseos a través del robo.


Zygmunt Bauman dice en su libro "Vida liquida": "La sociedad de consumo justifica su existencia con la promesa de satisfacer los deseos humanos como ninguna otra sociedad pasada lo hacerlo o pudo siquiera soñar con hacerlo. Sin embargo, esa promesa de satisfacción sólo puede resultar seductora en la medida en la que el deseo permanece insatisfecho o, lo que aún es más importante, en la medida en que se sospecha que ese deseo no ha quedado plena y completamente satisfecho. Si se fijaran unas expectativas bajas a fin deasegurarse un fácil acceso a los productos que puedan colmarlas, o si se creyera en la existencia de unos límites objetivos a unos deseos "auténticos» y «realistas», sería el fin de la sociedad, la industria y los mercados de consumo. Precisamente, la no satisfacción de los deseos y la firme y eterna creencia en que cada acto destinado a satísfacerlos deja mucho que desear y es mejorable son el eje del motor de la economía orientada al consumidor".


Eduardo Galeano, sostiene que la sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta.

3 comentarios:

  1. Anónimo5:58 a.m.

    Muy buen análisis. Qué nos está pasando, para pensar en resolver nuestros problemas de manera violenta? Comodoro es una burbuja en la patagonia... y que este tipo de reacciones se estén manifestando acá me preocupan. Es cierto la violencia de los barrios, que denuncian los vecinos dirigentes. Esto no es una "sensación de inseguridad" como dicen desde el gobierno nacional cuando se habla de inseguridad.

    Saludos, Juan Manuel.

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  2. El shock que tuvimos al ver esto en las noticias fue masivo, muy comentado. Éste hecho nos consolida como gran urbe.

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  3. Coincido con Juan Manuel.
    Un abrazo Monica.

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