13 may. 2013

Solidaridad con los poetas chubutenses

Crónica de una presentación que no fue y solidaridad con los poetas Fernanda Maciorowski y Jorge Maldonado


 
En el día de ayer, sábado 11 de mayo de 2013, los escritores chubutenses Fernanda Maciorowski y Jorge A. Maldonado habían sido invitados a presentar, en la 39 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, sus respectivos libros de poesía, Ceremonia del té en los ojos y La mitad del mundo, ganadores del Fondo Editorial Provincial 2011.
 
La invitación personal remitida a estos escritores, firmada por el Secretario de Cultura de la Provincia del Chubut, Claudio Dalcó, expresaba literal y explícitamente que se los invitaba a presentar sus libros, en el marco antedicho.
 
La información con los datos de la actividad que la invitación formal y por escrito indicaba fue replicada por diversos medios de comunicación. Se difundió en gacetillas publicadas en diarios regionales, locales, en redes sociales, y en el mismo programa de la Feria del libro. Se dieron datos precisos. Un horario: las 16: 30 horas. Un lugar: la sala Alfonsina Storni. Y el nombre de los participantes y de sus obras, entre los que figuraban Jorge Maldonado y Fernanda Maciorowski.
 
Los autores asistieron, según lo convenido, a la sala donde presentarían sus libros. También asistió un numeroso y variado público convocado por ellos: familiares, conocidos, otros escritores y poetas. La actividad comenzó puntualmente.
 
En la mesa no había lugar físico para estos dos escritores. No tenían en donde sentarse. Nadie de la organización les explicó las razones por las que no había lugar para que ellos estuvieran presentes en la mesa.
 
Nadie les explicó absolutamente nada a ellos. Y tampoco, consecuentemente, nadie les explicó absolutamente nada a quienes fueron a escucharlos.
 
Los escritores Maciorowski y Maldonado pensaron que en un momento ulterior se los convocaría para dar cumplimiento a la invitación que consistía precisamente en la presentación de sus libros. Quienes asistieron a sus lecturas anunciadas, también pensaron que posteriormente al discurso de los funcionarios de cultura esto sucedería.
 
Los escritores se equivocaron. El público también.
 
El acto se dio por finalizado sin haber nombrado las obras ganadoras del Fondo Editorial, sin haber nombrado los títulos que efectivamente se publicaron, sin haber siquiera recordado el nombre propio de los escritores, Jorge A. Maldonado y Fernanda Maciorowski, sin haberles dado la posibilidad de agradecer, de leer, de expresarse como protagonistas del campo cultural regional, como sujetos de y con palabra.
 
Se les negó una silla. Se les negó la palabra.
 
Valeria Cervero, una poeta de la ciudad de Buenos Aires, que había asistido para escuchar justamente las presentaciones de los libros de los dos poetas que fueron descartados de la actividad, consultó públicamente al Secretario de Cultura, por la situación. La autoridad lacónicamente se limitó a recordar, con notoria dificultad, algunos nombres de los ganadores, entre los que refirió los de Fernanda Maciorowski y Jorge Maldonado. Y finalizó su alocución invitando a los autores a tomarse una foto, antes de anunciar que realizarían la presentación de sus libros y firmarían ejemplares en el stand de la provincia.
 
Hacia el stand de la provincia se dirigieron estos dos autores acompañados del numeroso público que habían convocado y todavía esperaba, dos horas después de la hora prevista y pactada, la lectura.
 
En el stand de la provincia había bebidas y sandwiches de miga. No había sillas, micrófonos, alguna preparación mínima para la realización de una presentación de libros. No había nada previsto para la lectura. Había gente comiendo estos sandwiches de miga y bebiendo estos jugos de naranja. Los autores parados en el medio del stand esperaron que alguien de la organización les explicara algo. El público que venía acompañándolos también.
 
Nadie explicó nada.
 
Siendo las 19 horas, Fernanda Maciorowski, Jorge Maldonado y su público se retiraron del stand. Solos y sin explicaciones, como habían llegado al stand, solos y sin explicaciones.
Sus libros, ganadores del Fondo Editorial de la Provincia del Chubut, en el año 2011, no se presentaron como se había acordado con antelación, de un modo formal y explícito.
 
Lo que se acaba de referir sucintamente son los hechos.
 
Estos hechos merecen desaprobación, repudio y difusión.
 
Ejemplifican el maltrato naturalizado e institucional a los artistas y hacedores culturales, ejemplifican la distancia entre la corrección política del discurso de las autoridades gubernamentales y sus prácticas de exclusión.
 
No puede minimizarse la invisibilización que sufrieron los compañeros poetas.
No puede justificarse la exclusión a la que fueron sujetos.
No puede relativizarse la frecuente práctica del silenciamiento y la desidia.
 
No somos invisibles. No seremos invisibilizados.
No somos mudos. No seremos enmudecidos.
 
La lectura y la interpretación de los hechos que se acaban de referir es necesaria, diría que es urgente.
 
Es una tarea conjunta, para pensar colectivamente. Por eso pedimos, especialmente a quienes estuvieron presentes ayer en la sala Alfonsina Storni, y fueron testigos de lo que aquí se relata, que compartan sus apreciaciones de lo sucedido.
 
A los demas, gente trabajadora, escritores, poetas, sujetos y sujetas que tampoco quieren ser invisibilizadxs ni enmudecidxs les pido sus adhesiones con firmas, como modo de solidarizarnos con los compañerxs Fernanda Maciorowski y Jorge Maldonado.
Pueden enviarlas por este medio o a las páginas de Facebook de Peces del desierto.
 



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