11 feb. 2010

MISOGINIA Y ANTIKIRCHNERISMO

 
Por Paula Torricella* |

Buena parte de los afectos antikirchneristas encuentran en la gramática de la misoginia un soporte muy efectivo para expresarse contra el gobierno de una presidenta mujer. Y esto ha venido sucediendo desde el primer día en que Cristina Fernández de Kirchner comenzó a ejercer el cargo.

Primero fue una campaña que recorrió diarios, revistas y sets de televisión. La presidenta, nos decían, padece una moderna patología psiquiátrica: el TAB, 'Transtorno Afectivo Bipolar'. Desconozco el impacto que ha tenido esta afirmación cientificista repetida hasta el cansancio, y tampoco sabría cómo mensurarlo. Pero no es descabellado imaginar que ha encontrado resonancias importantes en una sociedad que poco cuestiona los prejuicios que pesan sobre las mujeres, de las que se ha dicho infinidad de veces y de los más diversos modos, que les escasea la razón.

A aquella le siguieron otras campañas orientadas en la misma dirección. Es decir, orientadas a minar la legitimidad de la palabra de una mujer elegida por el voto popular. ¿No es la palabra, al igual que la razón, uno de los flancos débiles del género? ¿No es la palabra, junto a la razón, uno de los derechos que más nos ha costado defender? Allí se apunta, entonces. Es que la misoginia como ideología es un reservorio de consenso, un lenguaje con el que se pueden hacer muchas cosas además de inferiorizar a una mujer. La misoginia es un instrumento con el que se pueden perseguir fines partidarios.

Con lucidez nos lo advirtió la misma legisladora feminista Diana Maffía (Coalición Cívica) al admitir que las críticas realizadas al gobierno kirchnerista cosechan con frecuencia respuestas misóginas y pueden convertir a cualquiera, incluso a ella misma, en un 'vehículo involuntario de la legitimación de posturas retrógadas y machistas' (Diana Maffía, La agenda de género en el gobierno de Cristina Kirchner, abril de 2009).

El debate virtual generado en la Red Informativa de Mujeres de Argentina (RIMA) a propósito de la tapa de la revista Noticias del pasado 16 de enero terminó de confirmar estas intuiciones. La imagen de la presidenta retratada como una mujer golpeada, con moretones artificialmente dibujados en su rostro, fue por momentos muy difícil de pensar. ¿Cuáles son las implicancias para el colectivo de mujeres de estos usos de la imagen? ¿Tenemos algo que decir desde el feminismo, desde los estudios de género? ¿O tememos que los argumentos contra el sexismo sean leídos en estas ocasiones como guiños a favor de un gobierno ejercido por una presidenta mujer? Quizás encontremos en estas preguntas un buen estímulo para continuar el debate y reflexionar sobre los desafíos que nos plantea la praxis feminista en el actual contexto.

Por otra parte, si no queremos privarnos de ejercer la crítica frente a un gobierno que las necesita (la legalización del aborto sigue siendo una demanda a la que no estamos dispuestas a renunciar) tendremos que meditar cuidadosamente el modo de hacerlo. No podemos controlar los usos que se harán de nuestras intervenciones feministas, aunque inevitablemente seamos responsables por ellos.

*Licenciada en Letras, becaria del Conicet y militante feminista.

Más información: La presidenta como mujer golpeada

1 comentario:

  1. Anónimo9:44 a.m.

    Es cierto a Cristina Fernandez de Kirchner, no la ha dejado gobernar el machismo Argentino, cuando se dieron cuenta que tenia ideas claras para gobernar el pais, ideas que al macho argentino no se le ocurrio jamàs, salieron a cortarle el camino para su realizaciòn, y los primeros fueron los machos cabrìos del campo, y hasta lograron convencer al pueblo ignorante donde consiguieron, mediantes los artificios de siempre conseguir los votos, ese es el resultado del 28 de junio, los votos de un pueblo ignorante llevado por la publicidad derechista dominante, un pueblo ciego, que por sus propios medios no sabe ver, cuando un pueblo no ve, es un pueblo ignorante donde no prima la razon, y son llevados como hojas secas amontonados para beneficio de seres inescrupulosos que como antaño volvieron a ganar posiciones, para seguir vendiendo la Argentina, pero en este caso, que los ignorantes que los votaron, miren los precios de los alimentos en las gòndolas de los mercados, porque nadie les va a parar la mano para que vendan todo afuera y desabastezcan al pais de alimentos.Cuando quieras comer carne o tomar leche, pagalo a precio dolar, como lo pagan en japon y otros paises que se llevan nuestros alimentos, se los avisò el ex presidente , cuando lo estaban haciendo, y no lo vieron.Ahora tendremos que padecerlo.Para el macho Argentino, con su mente llena de oscuridad, no permitira que gobierne una mujer y sobre todo que no vaya a tener mejores ideas que las que tuvieron los presidentes machos hasta ahora, eso seria denigrante para sus pantalones. Hasta pronto, y que les sea leve, porque quieran o no entramos en una era donde la mujer prevalecera y aventajara al hombre en muchos aspectos, asì si quieren ya pueden seguir retorciendose en su oscuridad.

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