1 ago. 2012

Gato Osses y Nito Sáiz cantan y cuentan


MAÑANA SE PRESENTAN EN EL CENTRO CULTURAL


Mañana a las 21, se presentan dos pilares de la música patagónica, en el Centro Cultural. Se trata de Héctor -el Gato- Ossés y Pascual Nito Sáiz. El espectáculo es libre, gratuito y cuenta con el auspicio de la Secretaría de Cultura de Nación y de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia.
Ossés viene a presentar su último Cd “Patagonia ADN”, una obra que completa la trilogía junto a los discos Patagonia al Sur y Gato Osses en el Camino. Dice al respecto que “creo que estos discos son una tesis sobre la música de mi región, donde espero haber expresado lo simbólico y lo trascendente de la mixtura entre lo heredado y lo recibido”.
En Patagonia ADN, Ossés grabó temas que pertenecen a la memoria colectiva de los patagónicos y que pertenecen a reconocidos músicos de la región, como es el caso de Marcelo Berbel, Valeriano Aviles, Epuyen González y el comodorense, Pacual Nito Sáiz. Justamente, en el espectáculo del viernes, se realizará públicamente este reconocimiento que Ossés hace de la obra de Saíz.

NITA, EL COMODORENSE
Pascual ‘Nito’ Saiz nació en Pampa Amarilla, en la zona de Bahía Bustamante, Su nacimiento fue anotado en un registro civil que ya no existe, el de Pico Salamanca.
Su comarca, o su propia latitud como lo define, es “un franja que se ubica desde la Ruta 3 hacia el mar, desde Camarones a Puerto Visser, con Bahía Bustamente en el medio y el mar”. Es un universo que tiene al Pico Salamanca como el referente central de la geografía de la zona que incluye a la gente con su trabajo y el paisaje de la costa.
Nito registra acontecimientos de la vida cotidiana en sus canciones y quienes habitaron esa comarca existen, más allá de sus propias vidas, en las letras de gran parte de sus temas. 
La tradición musical le viene de sus mayores y se le fue metiendo en la piel en los encuentros de trabajo donde se intercalaba la tarea con la fiesta y los juegos de destreza. “La gente cantaba y bailaba pasodoble, ranchera, ‘valse’, algún tango capaz, como parte de la diversión que existía donde el universo del trabajo incluía fiesta con baile, con vitrola o con una verdulera y eso era, además, un  encuentro de amigos, vecinos y familiares. Nito Saíz se nutre, asegura, “con lo que viví, lo que me dieron y lo que veo, con eso me alimenté y con eso me alimento”.


“SOLITO EN EL CAMPO”
Es el pasodoble que comparte en el Cd del Gato Ossés y es testimonio del trabajo artístico de este gran compositor patagónico. “Yo vi ese carro leñero enterrado en medio del arenal de un río temporario, solito en el campo, lo vi y pensé en la gente errante que antes, como el carro, andaba en el campo de aquí para allá”.  Aquí, como en todos su temas se percibe el olor a tomillo, la textura de la malaspina y esa greda marrón clara, seca, que el viento levanta desde el suelo como una fina cortina terrosa y que Nito conoce y ama tan bien.

Nota de Elvira Cordóba.

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