14 jun. 2014

En Esquel procesan a tres personas por someter mujeres a la prostitución


MUJERES MIGRANTES ERAN LAS PRINCIPALES VICTIMAS  EN TRES PROSTIBULOS DE ESQUEL Y GOBERNADOR COSTA


Tres personas fueron procesadas por la Justicia Federal de Esquel por el delito de trata de personas.  Obligaban a mujeres a prostituirse en tres locales, dos ubicados en Esquel y un tercero en Gobernador Costa. Varias de las mujeres eran migrantes dominicanas.

La medida fue dispuesta por el juez Guido Otranto, titular del Juzgado Federal. Se trata de una causa, iniciada en enero de 2013, en donde se investiga la comisión de aquel delito en los locales denominados “La Bombonerita”, “Rush Show” y “Le Jardín”. La resolución consiste en una valoración preliminar de la responsabilidad de los imputados, que será revisada por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia y eventualmente será establecida de modo definitivo por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia en juicio oral y público.

EL DELITO
El Centro de Información Judicial indicó ayer que el juez Guido Otranto, titular del Juzgado Federal de Esquel, dispuso el pasado 29 de mayo el procesamiento de tres imputados en el marco de una investigación por la comisión del delito de trata de personas con fines de explotación sexual, en cabarets y whiskerías ubicados en esta ciudad.
La causa se inició en enero de 2013, mientras se llevaba adelante una investigación preliminar con el objeto investigar la comisión de aquel delito que estaría ocurriendo en los locales denominados “La Bombonerita”, “Rush Show” y “Le Jardín”.
En la causa se investigan los delitos de trata de personas en la modalidad de acogimiento con fines de facilitación y/o comercialización de la prostitución ajena agravado por la cantidad de víctimas y de trata de personas en la modalidad de captación, traslado y acogimiento con la finalidad de promover la prostitución ajena, agravado por mediar engaño y abuso de la situación de vulnerabilidad de la víctima. Además, el magistrado ordenó trabar embargo sobre los bienes de cada uno de los procesados hasta cubrir la suma de $50.000 y dispuso la prohibición de salir del país sin autorización con respecto a los imputados. La mujer SSC en calidad de autora, al igual que DAC, y KBS como coautor.

MIGRANTES
La investigación que llevó más de un año, derivó en una serie de allanamientos en Esquel en los locales que también funcionaban como prostíbulos. Los investigadores encontraron a mujeres provenientes de República Dominicana, que habían ingresado al país tras casarse con argentinos, o con permisos de residencia precaria.
Algunas vivían en la planta alta de Rush Show, donde había siete habitaciones. Entre sus cosas, hallaron 40 libretas “sanitarias” otorgadas por el hospital local que las habilitaban a trabajar “bajo la categoría 8, Damas de sala”, señaló el juez que confirmó el procesamiento. En su mayoría, habían sido expedidas a nombre de mujeres dominicanas que consignaron como domicilio laboral alguno de los tres locales involucrados en la causa.
La resolución consiste en una valoración preliminar de la responsabilidad de los imputados, que será revisada por la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia y eventualmente será establecida de modo definitivo por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia en juicio oral y público.


La pista: un mensaje de texto

Los SMS que la sobrina envió desde una whiskería de Esquel al celular de su tía, fueron la punta de una investigación por trata. El juez procesó a la dueña de La Bombonerita y a los propietarios de los prostíbulos Rush Show y Le Jardín.
“Hola Pipo soy A. Estoy acá en Esquel vine x trabajo pero todo mal, con las nenas y sin plata”, escribió A.M. en un mensaje de texto que envió a su tía en enero de 2013. Después le mandó otros, en el último le decía que estaba viviendo con sus hijas de dos meses, 9 y 15 años en el bar – whiskería “La Bombonerita”.
La tía imaginó que corrían peligro e hizo la denuncia. Ahora el juez federal de Esquel, Guido Otranto, procesó por el delito de trata con fines de explotación sexual a la dueña de ese bar y a otras dos personas, dueños de los prostíbulos “Rush Show” y “Le Jardín”.
Cuando los investigadores encontraron A.M, ella negó que la hubieran obligado a prostituirse. Pero al entrevistarla, las profesionales de la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las personas damnificadas por el delito de trata (depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos) advirtieron el riesgo. 
“Estaba junto a tres niñas, lejos de su ciudad de origen (Buenos Aires), donde por otro lado tampoco tenía contención afectiva ni recursos económicos suficientes”, destacaron las profesionales que la entrevistaron al momento de los allanamientos.
En “La Bombonerita”, A.M. se ocupó de la limpieza del local; pero en los mensajes que le mandó a su tía escribió que tenía miedo de que la dueña quisiera hacer “trabajar” a su hija de 15 años. También recordó que lo único que podían vender para irse de ahí era la computadora de las nenas. Estaba sola, había viajado de Buenos Aires a Esquel.  Al momento del allanamiento todavía no manejaba dinero propio, porque nunca había cobrado por el trabajo que estaba haciendo.




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